miércoles, 10 de junio de 2015

Toilet

¡Hey! Soy tú. Soy el consiente al que debes obedecer. Pero ¿qué haces? No puedo moverme. Así que sólo puedo observarte. Si, es tu mundo, sueño. La vigilia terminó.

Es mayo o marzo, donde las sombras son más oscuras y la luz más quemante. El vapor de la tierra escapa por el pavimento. Miro una cede, miro la cecelebración de un evento. Es un evento de jóvenes. Juegan a lanzarse globos con agua. Tus amigos están ahí, no les importa más que divertirse.

Ahora viene el turno de la gente sería, comiendo en un buen restaurante, con azulejos azules y motivos coloniales. Haz pedido la cuenta y preguntas por el baño. Tengo la vejiga llena, es muy probable que esté interviniendo, porque ahora orinas sobre la tapa del baño. El ruido es menos fuerte que dentro del mismo escusado. Ahora cambias de dirección. El chorro no para, ¿qué hace esa fuente dentro del baño?

A pesar de  haber terminado. Yo no siento un descanzo. Es la segunda vez que miro un baño.

domingo, 7 de junio de 2015

La boda y un invitado especial

La calle empedrada, medio día, medio nublado. Como un contingente yendo a una cita: una boda se va a realizar; un familiar cercano mío.

¿Mujer u hombre? …por los adornos: mujer. Entonces pienso que debe ser mi prima.

Carmen va charlando en la pendiente, ríe y no se lo toma en serio, al menos es un actuar familiar. 

Puedo ver que ahora es muy familiar.

Llegamos a la humilde posada. Somos medio centenar y cada uno tiene un lugar en la pequeña sala. 

Un altar al frente espera al sacerdote, pero aun ninguno de los tres aparece.

Mientras se espera decido salir con Carmen. Ella elige un helado, en especial el que se anuncia en un cartel, mientras yo admiro su paciencia yo reclamo mi helado, el helado no es lo que pedí. Sin molestias salgo conforme y reanudo la conversación.


Al paso, en una calle con matorrales y plantíos de café, dos chicas se distraen hablando a solas mientras yo regreso hacia la casa después de haberle hecho saber mi admiración.

sábado, 14 de febrero de 2015

Cayendo, ahora: entrando.

Exquisita piel blanca. La voz suave y firme, como un destello mate en sus hombros. Ella adora esto, pero no lo puede aceptar. Lo que no sabes es que soñará húmedo con ello. Hay silencio, expectante. 

Nadie lo sabe, nadie lo comprende, pero estamos justo a la mitad de lograrlo. Brazos al aire, recostada. Sin tapujos ni amarres. Los dos adoptamos la figura del medio día. Intentado e intentando sin lograrlo. 

Pero lentamente entramos en el sueño, en mi sueño.

miércoles, 7 de enero de 2015

Por fin me besó

Una habitación y muchos colores. Una mañana al despertar. Espero una despedida con un acercamiento, pero aún arriba de la cama el encuentro se da con juegos disfrazados de intenciones transparentes. La verdad sale de su boca. Las palabras que deseabas escuchar "me gustas" dijo suavemente. Y me besó.